Carta abierta a Mercedes Milá
por su programa en Tele 5 sobre Cáncer y Centrales Nucleares

En Madrid, a 1 de noviembre de 2004, desde www.cita.es

Quiero empezar por felicitar por el programa porque es bueno que se sepa que no se investigan las causas del cáncer, y cuál es la cerrada, obtusa, miope, indolente, corporativista e interesada actitud del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), pero también quiero recordar, aquí y ahora, la conversación que tuve con su colaborador Raúl y el mensaje que envié a rsescarpa@pgm.telecinco.es (dirección de e-mail que parece que ahora ya no existe) el 7 de septiembre mientras se documentaba lo que se emitió en Tele 5 la noche del 30 de noviembre al 1 de diciembre. Es evidente que no se ha entendido, o no se ha querido entender, lo que entonces parece que quedó muy claro.

Recordará Raúl que le argumenté, con numerosas y muy sólidas referencias científicas, que existe mucho mayor riesgo de contraer cáncer en las minas o afloramientos de yacimientos de minerales de Uranio, que en las centrales nucleares, y que sería un error no considerar en un estudio epidemiológico la fenomenología del cáncer, tanto o más que la de los intereses económicos relacionados con las centrales. Lamentablemente, pese a la valentía y oportunidad del programa, se han centrado en un único aspecto de la epidemiología del cáncer realizando todas las entrevistas en las instalaciones del CIEMAT en Madrid y en las centrales nucleares de Almaraz y Garoña, exclusivamente, y no en la línea que tratamos Raúl y yo en septiembre. Por supuesto, los redactores de Tele 5 están en su perfecto derecho de hacerlo así, pero sus fuentes también lo estamos de manifestar nuestro criterio, y en mi caso, quiero que quede claro que el problema es el cáncer, y que hay que centrarse en el estudio de sus causas, sean las que sean, y cueste lo que cueste, cuanto antes mejor.

En este sentido, quisiera pedir que, una vez emitido el programa, volvieran a ver las páginas por las que me encontraron en Internet, y para cuya explicación y referencia me puse a la disposición de Raúl incluso enviándole los datos de un famoso oncólogo y de un epidemiólogo que ha estudiado el problema del cáncer en las proximidades de minas y afloramientos de Uranio. Les recuerdo que esas páginas están en

(en inglés) http://www.cita.es/mcr
http://www.cita.es/radiactiva
y http://www.cita.es/uranio

Lamentablemente, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) tampoco ha respondido a mis mensajes, faxes y cartas interesándome por los problemas hidrológicos denunciados en la antigua Fábrica de Uranio de Andújar y en Flix por los residuos incontrolados de Ercros, como también puede verse en http://www.cita.es/CSN/agua

Agradecería cuanto se me permitiera conocer sobre las reacciones del CSN, CIEMAT, ENRESA y cualquier otra entidad pública o privada que se manifieste sobre el programa emitido, porque como Raúl pudo apreciar, mi interés va mucho más allá de la emisión de un programa, aunque ciertamente sea muy útil cuanto ese programa dinamice, en la seguridad de que en pocos meses, muy cerca de nuestro país, se va a hacer público un estudio sobre los mayores riesgos cancerígenos relacionados con la proximidad, extracción y manipulación de minerales de Uranio, y que ese primer resultado , cuando sea científicamente incontrovertible, por fin va a descubrir irreversiblemente las causas, incluso las "causas de las causas" y la fenomenología del cáncer de la que Vdes. han ofrecido una versión valiente pero, en mi modesta opinión, también muy desenfocada, sesgada y parcial, muy a mi pesar. Pero sigo a su disposición, y a la de todos sus colaboradores, con mi más atento saludo.

Ing. Miguel Ángel Gallardo Ortiz , E-mail: miguel@cita.es
Curriculum Vitae con foto en http://www.cita.es/conmigo
Datos mercantiles y presentación en http://www.cita.es/empresa
www.cita.es Apartado Postal 17083 - 28080 Madrid España (Spain)
Tel.: 914743809, Fax: 902998379, Móvil: 619776475 (atención permanente)
Recomendando especialmente http://www.cita.es/CSN/agua
Carta publicada en http://www.cita.es/CSN/telecinco