Escarmentadores escarmentados
El problema de los poblemas de la familia Tous
Por Ing. Miguel A. Gallardo, Agente Comercial y Criminólogo, Perito
www.cita.es Tel.: 914743809, Móvil: 619776475 (atención permanente), E-mail: miguel@cita.es

Quiero felicitar al Ministerio Público tras la lectura del titular del 24.12.2006:
El fiscal cree que el vigilante de los Tous disparó para «escarmentar» al asaltante
Rechaza que el yerno del joyero actuase en legítima defensa al matar al presunto ladrón y le advierte de que «esto no es el Oeste»

Es demasiado fácil compadecerse de la sobrevictimizada familia Tous, tan hábil, tan influyente, tan poderosa. Lo difícil, pero mucho más necesario, es ser justo, aquí y ahora.

La rápida consigna en el juzgado de 150.000 euros parece pretender poner precio a la vida de la víctima de un supuesto error. Pero si fuera un error (que a la vista de los vídeos yo creo que no lo es), no sería un error aislado, sino el producto de una perversión que ha detectado criminológicamente muy bien el fiscal del ya conocido como caso Tous al considerar que el yerno y jefe de seguridad de la familia de joyeros se extralimitó en sus funciones al disparar contra un presunto asaltante de la casa de sus suegros, que falleció. En un informe remitido a la jueza, sostiene que Lluís Corominas no actuó en legítima defensa -tal como argumentó el propio acusado tras su detención- sino que «se dirigió a la víctima con el único objetivo de dar un escarmiento».

La familia Tous es muy escarmentadora, y lo peor es que parece que le gusta mucho serlo. Desde hace años ha pretendido escarmentar a docenas de imputados judicialmente por tener, vender o fabricar cualquier cosa que se parezca a un oso, a una tulipa, o a una estrella calada, notoriamente utilizables con absoluta libertad en joyería desde hace más de un siglo. Han sido demasiadas redadas policiales con incautación de mucha mercancía perfectamente legal como para pensar que siempre se trataba de otros errores, repetidos una y otra vez. La lectura de algunas denuncias de los representantes legales de la familia Tous, y el celo desproporcionado de muchos funcionarios de la Policía y la Guardia Civil que han intervenido, deteniendo y asustando a pequeños competidores comerciales, hace sospechar que algunos miembros de la familia Tous han pretendido hacer del escarmiento una filosofía que infunde respeto y admiración. Pero es deleznable desde cualquier perspectiva moral y criminológica. En este sentido, recomiendo la lectura de las páginas de Internet, en las que hace tiempo que critico la escarmentadora manera que tiene Tous de defender su negocio
http://www.cita.es/falsificaciones
y
http://www.cita.es/imitaciones

Comprendo que alguien pueda pensar que estoy aprovechando una desgracia para ajustar alguna cuenta. Se equivocará. La familia Tous a mí no me ha perjudicado directamente en nada, pero he visto lo que son capaces de hacer sus representantes y colaboradores. Me estoy conteniendo para no dar demasiados detalles de sus abusos corruptores, con nepotismos y querulancias deleznables. Lo que hago es aprovechar unas experiencias en el análisis crítico de una gran desgracia. Sé de lo que hablo. Puede entenderse algo más de lo que me reservo leyendo http://www.cita.es/regaloscopia

La criminalización de imitaciones lícitas es una práctica demasiado habitual, y mata muchas más empresas, arruinando negocios lícitos, de lo que quieren hacer creer los criminalizadores. Pero la muerte es, por definición, irreparable. Lo que sí se puede reparar es la mentalidad, demasiado escarmentadora, de la familia Tous. Y habida cuenta de su habilidad, influencia y poder, sólo existe una forma de escarmentarles, y no puede ser otra castigando su intención de escarmentar, en este caso, con la peor de las consecuencias posibles. No hay dinero en el mundo que pueda compensar una sola muerte. Afortunadamente, el fiscal y la juez del caso, parece que no se dejan manipular y están siendo justos, prudentes y firmes.

La víctimas mortales siempre merecen la verdad, y sus familiares justicia y reparación. Nunca debe permitirse que la intención de matar escarmentando se haga pasar por un error, porque eso sí que merece un escarmiento, por el bien de todos.

Fdo.: Ing. Miguel A. Gallardo, Agente Comercial y Criminólogo, Perito
www.cita.es Tel.: 914743809, Móvil: 619776475 (atención permanente), E-mail: miguel@cita.es
Otras referencias de posible interés:
http://www.cita.es/sicarios
http://www.cita.es/suicidios
http://www.cita.es/criminalista
http://www.cita.es/secreto
http://www.cita.es/usurpaciones
http://www.cita.es/amenazas
http://www.cita.es/acusado
http://www.cita.es/denuncias/falsas
pero también me permito insistir repitiendo
http://www.cita.es/falsificaciones
y
http://www.cita.es/imitaciones
Escarmentadores escarmentados