Al Ministro del Interior, Don Jorge Fernández Díaz en Twitter @interiorgob

Documento publicado en www.cita.es/filtradores y www.miguelgallardo.es/fitradores.pdf


De nuestra respetuosa consideración desde www.cita.es/apedanica


El pasado lunes, en la precipitada rueda de prensa sobre los controvertidos informes periciales de los huesos de los niños de Córdoba Ruth y José, yo le formulé una pregunta sobre lo que Vd. calificó como filtración del sumario cuyo audio puede escucharse pinchando este ENLACE.


Lamentablemente, sus explicaciones fueron evasivas, pese a que fue Vd. mismo quien lo calificó como “filtración de parte que molestó a los investigadores policiales”. Tal vez ya se esté hablando demasiado de lo que a unos u otros nos parece, siendo para todos opinable, y muy poco de los sujetos, objetos, relaciones y normas aplicables al secreto de unas o de otras actuaciones judiciales.


Hoy leo docenas de noticias sobre la presunta filtración de una comisión rogatoria para actuaciones policiales en Francia que sí que requería todo el sigilo y reserva policial, pero sobre la que parece que fue Vd. mismo quien informó públicamente. No doy crédito a tanto, pero debo suponer que los servicios jurídicos del Ministerio del Interior ahora mismo estarán estudiando sus declaraciones sobre la detención de los miembros del GRAPO y la comisión rogatoria que parece que fue revelada mientras se encontraba bajo secreto sumarial. En cualquier caso, todo cuanto se argumente sobre el artículo 120 de la CE y la publicidad de actuaciones judiciales nos interesa tanto como al que más.


Desde hace más de dos años somos partes personadas en un sumario por espionaje de Google a miles de redes inalámbricas Wi-Fi cuyos usuarios fueron afectados por la interceptación y grabación de sus comunicaciones, incluyendo correos electrónicos y navegación por Internet. Ninguna víctima está personada en el Jugado de Instrucción nº45 de Madrid porque los carísimos abogados de Google exigen, con amenazas y coacciones dirigidas contra nosotros, mantener para siempre secretas diligencias que nunca fueron declaradas secretas. De esa manera, impiden que se personen acusaciones particulares. De la Fiscalía prefiero no decir más que cuanto la ley y la jurisprudencia me permitan manifestar sobre la indolencia, pereza e ignorancia de los fiscales (ir)responsables.


El dilema en el que nos encontramos no parece difícil de enunciar, pero sí de resolver. Si no damos a conocer la parte del sumario que contiene correos electrónicos y otros documentos privados que un juzgado tiene desde hace más de 2 años, seguramente se archiven unas actuaciones en las que conseguimos que fuera imputado el representante legal de Google para que tuviera que explicar el espionaje masivo. Pero si las damos a conocer, los carísimos abogados de Google nos desbordarán con querellas y demandas, o incluso puede que Google nos castigue con cosas mucho peores aún.


Si en el caso de las presuntas filtraciones de la detención de miembros del GRAPO en Francia lo único que interesa el Ministerio del Interior es encontrar el cadáver de Publio Cordón, en el caso del espionaje de Google del que han sido víctimas miles, tal vez millones de particulares, lo único que nos interesa es que las víctimas que no saben que lo son puedan ejercer sus derechos. Precisamente por eso le pido ahora más precisión al respecto de la que se le escucha en el audio del ENLACE.


Madrid, a 30 de agosto de 2012, www.cita.es/filtradores y www.miguelgallardo.es/filtradores.pdf


Fdo.: Miguel Ángel Gallardo Ortiz, ingeniero, criminólogo, licenciado en Filosofía y diplomado en Altos Estudios Internacionales, en su propio nombre y derecho y también como Administrador Único de la empresa Cooperación Internacional en Tecnologías Avanzadas (CITA) SLU, constituida en 1996, y presidente de la Asociación para la Prevención y Estudio de Delitos, Abusos y Negligencias en Informática y Comunicaciones Avanzadas (APEDANICA), constituida en 1992 Tel. 902998352 fax 902998379 E-mail: miguel@cita.es Twitter: @miguelencita y @APEDANICA