Dr. (PhD) Miguel Gallardo PERITO Tel. (+34) 902998352 E-mail: apedanica.ong@gmail.com
Asociación APEDANICA con registro del Ministerio del Interior www.cita.es/apedanica.pdf
Señora Dª Lilia Portillo, si no le parece mal, voy a contestar punto por punto a su carta insertando mis comentarios entre los suyos, así:
Señor Gallardo
Me he tomado un tiempo prudencial para leer sus publicaciones, y antes de responderle he cruzado información que me merece credibilidad.
Me parece muy bien, y yo voy a hacer lo mismo, a continuación. Al final a pesar de múltiples diferencias que nos separan, y de las profundas discrepancias que supongo que vamos a mantener siempre, trataré de ofrecerle un mínimo acuerdo de principios éticos, como aludido y difamado por quienes usted parece querer representar como abogada.
En primer lugar, veo que la génesis de sus “diferencias” con Panamericana se inició por no haberse atendido su pedido de rectificación luego de un reportaje entorno al señor César Acuña y su abogado, donde usted considera que fue maltratado por la defensa del señor Acuña.
Pues se equivoca usted. Le faltan datos relevantes que le recomiendo que compruebe bien usted misma, personalmente. Supongo que usted conocerá al empleado de PANAMERICANA TV, Jesús Noriega (a quien entiendo que usted también defiende ahora) que en septiembre de 2016 vino a Madrid a elaborar un reportaje sobre la tesis doctoral de César Acuña Peralta y el procedimiento iniciado de oficio por la Universidad Complutense. Tengo mucho interés por conocer su versión, porque sea la que sea, los hechos merecen ser estudiados en las facultades que forman a periodistas en todo el mundo. En lugar de publicar el reportaje por el que vino a Madrid Jesús Noriega, Latina TV emitió anuncios o publirreportajes pagados por la Universidad César Vallejo UCV. Jesús Noriega tiene muchos enemigos de muy diversos tipos, tanto de su paso por Latina TV como ahora en PANAMERICANA TV. No le será difícil encontrar varias docenas, pero sí es cierto que el reportaje contra mí de PANORAMA de 27.1.19 me pareció repugnante, indecente y evidencia por sí mismo lo que merece la más dura crítica pública, y en otros países, una muy dura sanción, con fuerte multa.
Me temo que usted no ha visto el reportaje, con imágenes de Vicky Zamora en una de las casas particulares de César Acuña Peralta y de su abogado en Madrid, Jesús Sánchez Lambás. Si no lo ha visto, es difícil que podamos coincidir en nada, y si lo ha visto y todo le parece correcto, menos aún. Si ésa es la manera de informar de una demanda por el honor, espero y deseo que les demanden mucho a ustedes, a todos ustedes, desde los miembros de la familia Schütz, hasta a su último reportero, sin darles ni el menor derecho a ninguna réplica cuando se hagan públicas las acusaciones contra ustedes. Como ustedes tienen todo un medio de gran audiencia a su entera disposición, lo más probable, lamentablemente, es que ustedes difamen o permitan que se difame más en PANORAMA por abogados como Jesús Sánchez Lambás hizo por César Acuña Peralta, sin dar ningún derecho a réplica al aludido y difamado. Me interesan mucho todos los procedimientos en que PANAMERICANA TV haya tenido que reconsiderar algo parecido y reconocer algún tipo de derecho a rectificación o réplica que yo no tuve. Trato de aprender, créame. Quizá sea lo único que yo gane en todo esto.
Entiendo que, sobre el tema, usted ha presentado quejas en diversas entidades, las cuales son las encargadas de determinar si su queja es o no estimable.
Se equivoca también en este punto, abogada. Lamentablemente, me dicen que PANAMERICANA TV no está sometida a ningún procedimiento de enjuiciamiento deontológico ante ningún tribunal de ética, que es lo que yo busqué. Hice cuanto pude, como usted sabe y yo le puedo documentar, sin conseguir que ninguna instancia a mi alcance respondiera, así que hasta donde yo sé, PANAMERICANA TV no está sometida a ningún control ético de ningún tipo, y solamente podría demandarles judicialmente, cosa nada fácil para un español sin grandes recursos económicos difamado en el Perú por un magnate al que PANORAMA visita en su casa y a cuyo abogado publicita tan descaradamente que resulta entre cómico y patético (prefiero tomarme con más humor el programa de 27.1.19 que parece que usted no ha visto).
En consecuencia, es innegable su animadversión en contra de Panamericana, que usted no tiene ningún problema en hacerlo público ahí cuando señala que, desde su punto de vista, periodistas y directivos son “mermeleros”.
Se equivoca, una vez más, señora Portillo. Permítame citarle aquí a Concepción Arenal así: «Odia el delito y compadece al delincuente». Le aseguro que yo tengo gran animadversión hacia el periodismo mermelero que es complaciente con el rico y poderoso, y está dispuesto a difamar por encargo como parece que algunos directivos de PANAMERICANA TV hacen desde los famosos videos de Vladimiro Montesinos con Ernesto Schütz, pero yo no siento nada por personas jurídicas, o marcas, o programas, ni por cosas que no merece ni animadversión ni lo contrario, sino que lo que le reconozco que siento es profundo asco y desprecio hacia quienes los utilizan perversamente, en su propio beneficio, o en el de otros por encargo, sin dar ningún derecho a réplica como han hecho, al menos, Vicky Zamora, Rosana Cueva, Renato Canales, Leonardo Bigott, Claudia Vivanco, Mario Mori y ahora usted misma. Entiendo que todos ellos, y ahora también usted, haya visto o no PANORAMA del 27.1.19, son conscientes de ello y que lo que hacen se les puede hacer a ellos mismos. Yo sin embargo, siempre estaré abierto y dispuesto a reconsiderar mis opiniones y a rectificar datos, cuando sean erróneos. Fíjese que desde hace tiempo mantengo todo lo que digo en www.miguelgallardo.es/rectificador.pdf no solamente para hacer que otros rectifiquen, sino para rectificar yo mismo. Puedo equivocarme, quizá puedan intoxicarme o engañarme personas en las que, tal vez, yo confío más de lo que debería, pero lo que publico es veraz y siempre que puedo, cito las fuentes con precisión para que puedan ser verificadas. En eso, admita usted que me diferencio bien de quienes fueron muy favorecidos por PANORAMA.
En ese escenario, de animadversión, usted hace una serie de denuncias, con el objetivo de desprestigiar a la citada empresa y a sus directivos:
Sigue usted muy equivocada, señora Portillo. La “citada empresa” por la que usted aboga tiene su propia historia de autobombo y autopublicidad, incluso presumiendo de principios de Ética periodística claramente violados en mi perjuicio y lo que yo más lamento es no tener mejor documentados todos sus antecedentes más mermeleros, porque algunos son antológicos. Repito, una vez más, que la animadversión que usted me atribuye no es hacia la “citada empresa” sino que lo es hacia la falsedad y la difamación sin conceder el menor derecho a réplica al difamado por la “citada empresa” con total impunidad de hecho, pero son siempre personas físicas, con nombre y apellidos, las responsables de la difamación sin derecho a réplica, no una empresa, citada o no, por mucho que abogue usted, ni ningún programa o cosa. El periodismo y sus negocios más o menos mermeleros los hacen personas físicas, con nombres y apellidos. Lo que hiciera Ernesto Schütz con Vladimiro Montesinos no será culpa más que de Ernesto Schütz y los que le obedecieran violando principios éticos, y lo que hicieran César Acuña Peralta y Jesús Sánchez Lambás con quienes fueran responsables de lo emitido el 27.1.19 fueron los que fueron, y ahora usted también, lo viera usted o no. Por favor, le ruego que diferencie a las personas como Jesús Noriega, Vicky Zamora, Rosana Cueva, Renato Canales, Leonardo Bigott, Claudia Vivanco, Mario Mori y ahora usted misma, y también la ignorancia deliberada de quien me juzga sin ver siquiera el programa PANORAMA de 27.1.19. Quizá pueda entenderme mejor si, como jurista que usted es, me hace usted el favor de mirar y tratar de entender lo que digo y mantengo desde hace varios años sobre las responsabilidades penales y morales de las ignorancias deliberadas en www.miguelgallardo.es/ignorancia-deliberada.pdf pero en cualquier caso, sigo comentando sus propias palabras así:
Falso. Y usted sabe que es falso lo que ahí dice. He dicho lo que he dicho, y he citado lo que he citado. Si usted no diferencia lo que yo digo de lo que he citado con precisión de la fuente, tiene usted un muy grave problema de comprensión lectora de difícil solución a partir de cierta edad. Además, no hay una única denuncia, sino muchas, y muy diversas. Facebook y Twitter son testigos de referencia de varias más que ni hago ni dejo de hacer mías. Me consta que Renato Canales ha escrito y enviado por WhatsApp que “Esto que estás enviando es falso. Alguien te está utilizando para sus fines personales. Ojo estás difamando a gente inocente” a Carlos Leopoldo Asín Canales, que fue quien publicó en Facebook lo usted pretende atribuirme a mí. Lo que le reconozco es que me parece muy justo que Renato Canales y su jefe Leonardo Bigott prueben de su propia medicina, pero yo no he redactado ni una línea, ni he puesto ni una palabra, en lo tanto molesta a sus defendidos, abogada. Por favor, diferencie bien una cosa de la otra.
Repito que esa acusación, y todas las quejas o denuncias que se resumen en la muy reiterada frase “No hay plata” de Leonardo Bidott, son un clamor, pero sus empleados temen ser despedidos si las formalizan, y en todo caso, parece que usted confunde lo que yo digo, de lo que se dice en Facebook y Twitter por otras personas a las que no conozco, pero sí me gustaría conocer y a las que yo garantizo el más lícito y ético “off-the-record” sobre cuanto me quieran confiar. Aún así, permítame comentar sus palabras aquí:
¿Debo entender que usted tiene la seguridad de que Mario Bucana no se infectó trabajando, o desplazándose hacia su trabajo? Si es así, me gustaría ver una certificación detallando el método científico con el que han llegado a esa conclusión porque aquí y ahora todo cuanto contribuya a clarificar y precisar los focos de infección es muy importante para la sanidad pública. Si Mario Bucana no se infectó por su trabajo para su empresa, ¿dónde fue infectado y cómo puede usted saberlo con tanta seguridad?
No he dicho yo nada parecido nunca. Sé que sí hay otros empleados de PANAMRICANA TV incluidos en ese programa de suspensión perfecta, y me gustaría conocerles a todos, pero vuelve a atribuirme algo que ni he dicho, ni tengo idea de si es o no cierto lo que usted dice, ni tampoco sé quién ha dicho lo contrario, pero yo no lo dije, ni sé nada al respecto. Otra cosa es que pueda leer lo que se dice en Twitter o Facebook sobre su empresa, pero por favor, diferencie lo que cito señalando la fuente, de lo que yo sí digo.
Tampoco he dicho yo lo contrario. Vuelve a atribuirme lo que parece que otros que no conozco le han reclamado, o han denunciado. Pero yo no. Me alegraré por su familia que no tengan ningún motivo de queja porque me cuentan que era un gran profesional y muy querido compañero.
Incluso si fuera así (y me dicen justo lo contrario) todo lo que se haga es poco en todas partes, y en todos los países, para evitar más contagios. Pero si lo hubieran hecho todo bien siempre, no debería haber habido ningún contagio en PANAMERICANA TV, y parece que sí hubo demasiados ya. No se trata de que graben muchos vídeos de sus empleados con mascarillas. Se trata de que no estén hacinados ni en su trabajo, ni en sus desplazamientos sobre los que he leído varias quejas publicadas que yo creo que deberían formalizarse ante las autoridades, aunque también sé que muchos están aterrorizados porque perder su puesto de trabajo ahora les llevaría a la ruina personal, irremediablemente. Para la familia Schütz y para directivos como Renato Canales o Leonardo Bigott, la supervivencia está asegurada. Supongo que para usted también. No se haga responsable de lo que no conoce, o no puede garantizar. Yo no me hago responsable más que de decirle que he leído justo lo contrario, aunque como sabe, y estoy en Madrid sin más contacto que el que pueda tener un juez, o la SUNAT, pero tampoco menos, porque tampoco hace falta estar en la Luna para precisar dónde hay un cráter, y dónde hay riesgos laborales evitables, o muy reducibles.
Sra. Portillo, sobre eso, quienes tienen toda la legitimidad para opinar, mucha más que usted, o que yo, son todos y cada uno de los infectados por coronavirus COVID-19. En todo caso, los documentos firmados por Lotty Arias Rivera y sus demás responsabilidades son exigibles por los afectados. Yo tengo curiosidad, pero no derecho a exigir nada al respecto. Si lo que usted dice es exactamente lo mismo que dice Lotty Arias Rivera y todos y cada uno de los expertos y representantes Legales de A & a Soluciones en Salud Empresa Individual de Responsabilidad Limitada, estará usted de acuerdo conmigo, al menos, en que sería interesante poder leerlo en todos los casos de infección, o de su riesgo, en PANAMERICANA TV.
Repito otra vez lo mismo. No he dicho yo nada parecido nunca. Sé que sí hay otros incluidos en ese programa, y me gustaría conocerles, pero vuelve a atribuirme algo que ni he dicho, ni tengo idea de si es o no cierto lo que usted dice, ni tampoco sé quién ha dicho lo contrario, pero yo no lo dije, ni sé nada al respecto. Al repetirlo usted tanto me hace sospechar que usted misma no está muy segura de lo que le dicen que me diga. Si no fueran tan graves las circunstancias, me tomaría con humor esa contumacia.
Me llama la atención la palabra “inconducta” (que no está en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua RAE, en el que tampoco está la palabra “mermelero”), que yo nunca he utilizado (sí utilizo mucho últimamente la palabra “mermelero” e incluso he pedido formalmente que sea incorporada por la RAE), pero siempre aprendo algo. De todas maneras, las palabras con sus sinónimos y términos afines pueden ser muy engañosas así que prestaré mucha más atención a las suyas aquí:
Entiendo que quiere usted decir que Lilia Portillo, como abogada pero también como empleada y directiva de PANAMERICANA TV, se hace absolutamente responsable de todo ello. Si es así, espero y deseo que todos los propietarios de acciones y derechos relacionados con Panamericana TV también conozcan sus palabras y las mías, así como sus abogados, al menos, Rosario Fernández Figueroa, Miguel Becerra Arévalo y Michael P. Socarras, y cualquier otro abogado en quienes confíen Lorena Vivian y Ernest Schütz Frendt, Katerina Verónica Schütz Dalmau como propietarios de PANAMERICANA TV. Por favor, asegúrese de que esto que aquí le digo comentando sus palabras es bien conocido por todos ellos y queda constancia de ello en el próximo acto empresarial formalizado.
También me parece muy interesante conocerlo por si algún día algún profesional de cualquier país busca trabajo. Puede que hasta yo mismo pueda serle útil a una futura nueva dirección de PANAMERICANA TV. La mejor muestra de que está usted equivocada en atribuirme una inexistente animadversión es que con directivos distintos a los que usted conoce, que creo que ya no tienen remedio ni reinserción en la ética periodística, yo podría trabajar para PANAMERICANA TV sin ningún problema distinto al que puedo tener con otros medios de comunicación, aunque ninguno sea fácil. Mis discrepancias siempre son revisables. Y le voy decir decir algo más, aún a riesgo de que usted también lo interprete erróneamente. Yo puedo trabajar para quien ha sido condenado penalmente y además, me siento muy orgulloso de haber peritado judicialmente para presos preventivos acusados por muy serios delitos. En algún caso, me he enfrentado a fiscales corruptos a los que he denunciado personalmente ante la Inspección de la Fiscalía General del Estado FGE por ignorancia deliberada y por conflictos de intereses o cobardía inadmisible en un fiscal. Y también he tenido el honor de trabajar para gobiernos en asuntos extremadamente delicados, o para empresas como Telefónica o el Banco Bilbao Vizcaya BBVA, y he colaborado con muy diversos medios de comunicación de varios países sin que en ningún caso tenga que arrepentirme ni pedir perdón a nadie por nada. Pero he visto muchas cosas como las que me señalan en PANAMERICANA TV y por eso, sin que nadie me lo pida, quiero que sus propietarios lean lo que les escribo, o al menos no puedan negar que he intentado informarles bien.
Por otra parte, respecto de sus comentarios sobre el actual Gerente de la empresa, déjeme decirle que percibo ánimo xenófobo cuando se alude negativamente a su procedencia venezolana, lo que sin duda descalifica sus acusaciones y mas bien me hacen volver al principio, que las denuncias que viene haciendo son producto de su animadversión a la empresa, sus periodistas y directivos.
Eso sí que me afecta mucho, y me duele, personalmente. Compruebe usted misma que YO NO HE ALUDIDO A LA PROCEDENCIA VENEZOLANA DEL (TODAVÍA) GERENTE GENERAL LEONARDO BIDOTT, y en ningún caso lo haría con “ánimo xenófobo”. Su percepción es muy zafia y repugnantemente injuriosa. No se la admito y la rechazo con toda la energía y publicidad a mi alcance. Como muchas injurias, probablemente ésa diga mucho más de quien injuria, en este caso usted, que del injuriado, en este caso yo. Se trata de un claro caso de proyección patológica perversa, de manera que usted pretende atribuirme a mí lo que usted misma debe reconocer en su propia xenofobia de usted. Quien alude a la procedencia venezolana es Carlos Leopoldo Asín Canales, parece que en nombre de Evelyn, no yo. Pero además, tampoco ellos lo hacen de manera xenófoba, ni mucho menos. Lo que sí que es relevante es el acuerdo publicitario entre Leonardo Bigott y otro directivo de Latina, dicho sea con el máximo respeto, también venezolano, que tiene perplejos a muchos profesionales, pero no por ningún motivo xenófobo, sino porque dos amigos, sean de donde sean, controlan buena parte del mercado publicitario audiovisual peruano. No digo que ese acuerdo sea ilegal, pero debe usted admitir que tengo derecho a opinar críticamente sobre todo cuanto se emite, y más aún, de su negocio publicitario, le guste a usted y a sus defendidos, o no. En España, un acuerdo así sería sancionado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia CNMC, pero parece que en el Perú nadie ve lo que unos cuantos observadores, le aseguro que no solamente yo, vemos con claridad meridiana. En España hay dos directivos italianos que ocupan puestos de gran responsabilidad en Mediaset (Telecinco+Cuatro) y Atresmedia (Antena 3+La Sexta). Sería inimaginable, al menos sin investigación de la CNMC, nada parecido a lo que parece que existe entre Latina y PANAMERICANA, y eso a mí me hace sospechar de muchas cosas, no solamente en los medios, sino en CONFIEP y en INDECOPI. No es un problema ni de venezolanos ni de italianos, sino de garantías públicas y alta política de responsabilidad social corporativa. Lo que usted hace injuriándome, ignorando los repartos de mercados publicitarios es algo que espero y deseo que la realidad le explique a usted mucho mejor que yo, lo antes posible.
Puedo darle algunas referencias de mi pasión por Venezuela y mi amistad realmente desinteresada por varios venezolanos a los que aprecio y admiro. He tenido el placer de viajar 4 veces a Venezuela (todavía ninguna al Perú), la primera en 1995 viviendo intensamente la realidad venezolana de entonces al promover un proyecto para la intercomunicación funeraria internacional con transferencias de tecnologías sanitarias para cementerios centrados en la cultura y el conocimiento de profesionales venezolanos.
He tenido el inmenso placer amar apasionadamente a una venezolana, adorable dama nacida en Isla Margarita, mujer y lugar que enriquecen mis mejores sueños, y también he apreciado a sus numerosos hermanos.
He tenido el honor de trabajar y estudiar a fondo hechos y derechos con una magnífica abogada venezolana, gran experta en derecho municipal e internacional, con la que he compartido muchas citas del filósofo jurídico Ulpiano porque esa venezolana es una luz y un gran estímulo para mí. Si tuviera que litigar en Venezuela, sé que sería justa y leal conmigo, pero también con mis contrarios (no como los abogados a los que me enfrento).
He tenido la oportunidad de dirigir varias jornadas de formación altamente especializada en el Ateneo de Caracas, con el patrocinio y la participación de ponentes y asistentes venezolanos de muy diversa condición y me duele profundamente lo que ocurre en ese país en el que ahora hay poca Paz y mucha miseria. Le aseguro que pagaría y arriesgaría mi vida por Venezuela y más aún por muchos venezolanos a los que debo amores y recuerdos maravillosos, desde mi respeto hacia las soberanías e ideologías de allí.
No solamente es calumniosa su percepción, sino que es extremadamente repugnante. Me pregunto a quiénes más percibe usted como xenófobos porque puede que alguno quiera leerme algo más de lo que parece que me han leído sus defendidos y usted. Lo que está claro es que su percepción parece coincidir con la del abogado Jesús Sánchez Lambás a quien su empresa trató muy bien en el PANORAMA de 27.1.19. A ese abogado le voy a recordar siempre que pueda sus inmoralidades y sus falsedades, más aún cuando estoy convencido de que ha cometido un fraude procesal tratando de ocultar hechos muy relevantes de su cliente, y parece que algo más que cliente, César Acuña Peralta, por los conflictos de intereses que puedan existir entre otros clientes suyos, como Aguas de Barcelona AGBAR que está controlada por el grupo francés Suez, y que es documentable su relación con organismos públicos peruanos controlados, o al menos, sobre los que ejerce una notoria influencia el partido político Alianza para el Progreso APP que quizá usted ya sepa que tiene alguna relación con César Acuña Peralta.
Al abogado Jesús Sánchez Lambás le di la oportunidad de retractarse de sus calumnias e injurias, pero no la aprovechó, y tendrá que afrontar el resto de su vida mi permanente acusación pública. Es un calumniador mendaz con ánimo de lucro repugnante y mantiene engañado, o en la ignorancia sobre lo que más va a afectar, a César Acuña Peralta de la misma manera que alguno de sus defendidos, como Renato Canales o Leonardo Bigott, ocultan hechos muy relevantes para la familia Schütz, y para su patrimonio, aunque usted diga lo contrario percibiendo que yo soy poco más que un xenófobo.
Señora Portillo, voy a darle una única oportunidad para que corrija su falsa percepción. Si mantiene sus palabras, pasaré de considerarlas falsas, a publicar a los cuatro vientos su mendacidad más repugnante investigando todas aquellas veces que usted también mintió por encargo o para intentar desacreditar personalmente a quien es veraz. Es la última advertencia.
No llegué a recibir explicaciones sobre por qué usted me contactó, y es válido preguntarme ¿quién le dio mi número de celular?
Y también es válido responderle con una sonrisa. Lo que debo de hacer ahora es decirles a los que me recomendaron hablar con usted que se equivocaron, y que no es usted lo sensata e inteligente que me dijeron que era, sino que se está haciendo usted responsable de todo lo que ignora, más o menos deliberadamente. Tiene usted una reputación que no merece.
Veo su importante curriculum vitae, con estudios notables en filosofía y criminología, entre otras ciencias, y me pregunto, ¿cómo puede tener certeza de lo que afirma?, imposible a la distancia; si es así, ¿quién le suministra información errada? ¿qué motivaciones puede tener quien busca desprestigiar a la empresa y a las personas que usted nombra? ¿sabía usted que hay personas que en el pasado fueron despedidas del canal por actos ilícitos y bochornosos que hoy buscan a través de algunas personas incondicionales, antes subordinadas de uno de ellos, desprestigiar a la empresa?
Me halaga, pero se equivoca. Yo tengo certeza de nada, y menos aún, en el Perú, maravilloso país donde nada es nunca lo que parece, y todo encierra un enigma, dentro de un secreto, siempre muy confidencial, pero que todo el mundo conoce. En España también hay mucho periodismo mermelero, con o sin publicidad pagada para silenciar o, más raramente, para difamar a quien encargue quien paga esa publicidad, facturada o no. En el caso de su empresa, estoy fascinado con su historia, con su compleja fenomenología, con sus contradicciones, y con la desfachatez de alguno de sus líderes pregonando que cumple un código ético que no es posible conseguir en ninguna parte. Recuerdo que Rosana Cueva mencionó en PANORAMA que cumplía un código ético, pero repito que no he conseguido saber cuál. Lo que sí que sé es que hay alguna publicidad reconocida pero no documentada que deberían investigar muy bien los fiscales peruanos, y también, algunas relaciones entre César Acuña Peralta y algunos miembros de sus muchos equipos, como Jesús Sánchez Lambás que merecen un análisis que usted ni siquiera se ha planteado iniciar. Preguntándome por qué hay tanta diferencia entre lo que contaron muy bueno de usted, y lo que encuentro en sus irresponsables e injuriosas palabras, que ofenden más a la inteligencia de cualquier lector, que a mi persona, he encontrado algunas referencias publicadas sobre usted, que fundamentan un enjuiciamiento deontológico de sus propias acciones y omisiones en beneficio suyo, aprovechando su privilegiada posición.
No sé si hay muchos criminólogos o licenciados o doctores en Filosofía del Derecho, Moral y Política (Ética y Sociología) trabajando con usted, pero parece que sí le hacen falta algunos consejos, y seguro que algunas lecturas seleccionadas para completar su formación con criterios superiores a los que parece que confunden o envenenan su percepción, falseándola, abogada.
Dígame si recuerda usted bien esto: “A los estudios de Buenos Días Perú llegó Lilia Portillo, abogada experta en derecho de familia quien indicó cuáles son los pasos a seguir cuando ocurren este tipo de casos. Para la experta, hace falta un nivel de sensibilización colectiva pero indicó que la inspectoría de la policía debería tomar cartas en el asunto para establecer una medida correctiva”. Si mi información es correcta, eso ocurre el 13.02.2019, y no se dice nada de su propia relación con PANAMERICANA TV. En esencia, se hace publicidad encubierta de sus servicios como abogada experta en derecho de familia ocultando su relación con quien produce y emite esa publicidad, casi tan descarada e inmoral como la que PANORAMA le dio a Jesús Sánchez Lambás el 27.1.19, en ese mismo mes que a usted, para difamarme con la misma palabra odiosa que usted ha empleado, también contra mí.
Lo que le ruego es que no considere animadversión personal hacia usted mi crítica hacia la publicidad profesional que le da a usted la misma como abogada. Me parece una inmoral forma de pagar sus esfuerzos por encubrir los hechos relevantes que muchos allí ya conocen bastante mejor que yo. Usted parece que no ha visto lo que se emitió para difamarme sin ningún derecho a réplica, en el PANORAMA de 27.1.2019, pero yo sí que he visto el video en el que usted aparece el 13.02.2019. Reconózcame al menos que usted tiene alguna responsabilidad sobre ambos vídeos, y yo algún derecho a la sana crítica, y a todo lo que ampara el art. 19 de la Carta de las Naciones Unidas, sin que usted me injurie por ello. Y además, créame que aspiro a ser un estudioso de los conflictos de intereses y la responsabilidad de los medios de comunicación, sus periodistas, y también de sus abogados, en varios países, empezando por el mío, la vieja España, en la que también se hacen publicidad encubierta abogados aprovechando sus intereses en conflicto, tan descaradamente como hizo usted. Es algo que merece una tesis doctoral, con nuevas normativas deontológicas y sancionadoras y organismos públicos que enjuicien eficazmente esa publicidad audiovisual a los abogados que trabajan para el mejor postor pero que aparecen en las televisiones como santos sabios contratables.
Ya que me quiere usted halagar recordándome algunos estudios que nunca consideraré acabados, porque cada día aprendo más, permítame aplicar lo poco que sé a lo que todo el mundo puede ver de usted publicado en
Señora Portillo, es muy evidente que usted no se sentía nada cómoda, y estoy seguro de que no está orgullosa en absoluto de esa entrevista. Se le nota el conflicto interior porque usted misma percibirá que no se puede hacer publicidad profesional de una abogada de familia que al mismo tiempo lo es del medio de comunicación que emite una entrevista muy parcial. Quizá ahora piense piense que yo defiendo, o soy cómplice, de todos los que son acusados de tocamientos indebidos a niños porque critico esa entrevista suya, pero más bien lo que yo creo es que usted atenta contra el derecho a un juicio justo de quienes, hayan hecho lo que hayan hecho, por gravísimo y perverso que sea, son acusados por usted sin el menor derecho de defensa o de réplica. Y además, los abogados de quienes usted enjuicia en PANAMERICANA TV pueden utilizar esa entrevista a una abogada de familia que resulta que también lo es de PANAMERICANA TV.
No sé cuántos clientes tendrá usted como abogada de familia, pero los que consiga por publicitarse así en TV merecen saber mucho más de usted.
Nunca hubiera querido enterarme, pero entre ayer y hoy día he tomado conocimiento del accionar nauseabundo de una de las personas despedidas que hoy se sabe busca desprestigiar a la empresa y sus funcionarios.
Le aseguro que yo no sé a quién se refiere. Tengo curiosidad por saber cuál es, exactamente, es “accionar nauseabundo de una de las personas despedidas que hoy se sabe busca desprestigiar a la empresa y sus funcionarios” pero parece que hay varias personas despedidas que saben bastantes cosas que usted no quiere que se sepan. Sería interesante escuchar la versión de quien usted acusa así, pero no tengo ni la menor esperanza de que usted vaya a respetar el derecho a la réplica, ni a la libertad de expresión, de quien quiera usted acusar o injuriar como a mí.
La fuente de mis afirmaciones proviene de trabajadores que saben y conocen de hechos lamentables cometidos por esta persona que hoy ya no forma parte de la empresa.
Pues le repito que yo no sé a qué persona se refiere, exactamente, porque hay muchas posibilidades, y algún muy respetado profesional, publica certeras críticas hacia el negocio feroz y las malas prácticas de los responsables de las acciones, omisiones y disfunciones, económicas, periodísticas y éticas de PANAMERICANA TV. Puedo darle algunas fuentes que me inspiran. Una de las que más valoro es la organización Reporteros Sin Fronteras, que ofrece un informe bastante detallado de su empresa en
Dígame por favor si hay algún dato incorrecto o desactualizado en ese informe porque me interesa todo lo que sea relevante, evitando la propaganda y más aún la autopropaganda, de su empresa.
Así, objetivamente, puedo concluir que usted está siendo llevado por la senda equivocada, y que hay un aprovechamiento de la animadversión que usted abiertamente tiene contra la empresa.
Hay que ver a lo que usted llama “objetivamente”. ¿Le pagan algo por concluir eso? Le aseguro que nadie me paga a mí por nada de lo que aquí le digo, ni por nada de lo que he dicho sobre las prácticas y los conflictos de intereses de los responsables de hechos inmorables bien documentados. Tampoco nadie me pagó nada por hacer la tesis doctoral que tal vez quiera ver en www.miguelgallardo.es/tesis.pdf
Finalmente permítame señalarle que la principal fuente de mis informaciones proviene de la clase laboral de la empresa, la que sabe que siempre puede contar conmigo ante cualquier dificultad que pudiera tener, ese es un activo inapreciable para mí.
Eso, si fuera cierto, me parece muy bien. Y le recomiendo escuchar también a los que nos quejamos por ser calumniados e injuriados por los responsables, y por los invitados, de la empresa que a usted la paga. No quiero dar lecciones de Filosofía del derecho, moral o política a nadie, pero sí que le recomiendo no concluir tan pronto, ni tan zafiamente, negando el derecho a replicar, como hacen sus más protegidos. Es algo que acaba volviéndose, cruelmente, contra quien hace esas cosas en las televisiones.
Como anticipé al principio, repito que trataré de ofrecerle un mínimo acuerdo de principios éticos, como aludido y difamado por quienes usted parece querer representar como abogada. Le pido que medite, algo más de lo que hace un año hicieron mal Claudia Vivanco y Mario Mori, sobre las consecuencias que tiene para sus defendidos, y para PANAMERICANA TV, el ir a una de las casas de César Acuña Peralta, y al despacho de su abogado en Madrid Jesús Sánchez Lambás, para calumniarme e injuriarme.
En primer lugar, ni en mi caso, ni en ningún otro, ni PANORAMA ni ningún programa de PANAMERICANA TV, puede informarse de un pleito privado entre dos partes sin dar a una la oportunidad de replicar. César Acuña Peralta y su abogado en Madrid Jesús Sánchez Lambás proporcionaron a Vicky Zamora su demanda contra mí y contra la asociación APEDANICA, que PANORAMA mostró en pantalla con una muy vieja foto mía, comentándola ignorando por completo lo que tuvieran que decir los demandados. La calidad de la información se mide por sus contrastes y la de PANORAMA no llega al aprobado al silenciar por completo las contestaciones de APEDANICA y la mía personal, que puede ver completas (con enlaces a muy relevantes documentos sobre acciones y omisiones del demandado) en
www.cita.es/apedanica-contesta-demanda-acuna/trifirmada.pdf
www.miguelgallardo.es/contesta-demanda-acuna/firmada.pdf
así como nuestra muy bien documentada propuesta de prueba ya aportada al Juzgado con abundante documentación más en
www.miguelgallardo.es/nota-de-prueba-cesar-acuna-peralta-paginada.pdf
Ni PANORAMA ni ningún programa que se precie puede hacerse eco únicamente de una parte en un pleito civil privado, así que mientras los empleados, directivos y abogados de PANAMERICANA TV ignoren las respuestas a la demanda a la que dieron tanto pábulo, haya o no otras instancias para denunciarles, merecen una condena moral por deleznable falta deontológica violando principios fundamentales del periodismo.
Pero además, gracias a un, en mi opinión, muy valiente fiscal y a una jueza de Lambayeque, y en menor medida a la prensa peruana, yo he tenido conocimiento de un bien documentado procedimiento judicial por fraude procesal y falsedad documental por el que está siendo investigado César Acuña Peralta, que me ha hecho dedicar más atención y algunos estudios con expertos en fraudes procesales como puede ver usted misma publicado en www.cita.es/acuna-fraude-estafa-procesal.pdf
Me parecerá muy bien que ofrezcan a César Acuña Peralta y a todos sus abogados, incluyendo al publicitado en PANORAMA Jesús Sánchez Lambás, y a todos sus equipos de voceros o portavoces políticos o empresariales en sus múltiples actividades o negocios, la oportunidad de defenderse que a mí no me dieron cuando le dedicaron un programa a su demanda. Es más, creo que le harían un favor al mismísimo César Acuña Peralta si le hacen llegar esos enlaces, porque yo apostaría a que sus procuradores, abogados, y sus equipos no le informan tan bien como lo que puede leer ahí, de misma manera que creo que mis escritos y referencias a fuentes verificables también informan mejor a la familia Schütz de lo que parece que están haciendo los empleados, directivos y abogados de su propia empresa.
Si siguen ignorando que esa demanda a la que dieron tanta relevancia en PANORAMA tiene dos contestaciones y una nota de prueba que consta en un juzgado, usted será responsable de esa ignorancia deliberada y de todas las consecuencias, públicas y privadas, que pudiera tener en el futuro.
Si mantiene su repugnante percepción de xenofobia sobre quien más bien es “xenófilo” mucho antes y mucho más que “xenófobo”, debo reservarme todos los derechos y acciones para que rectifique usted, personalmente.
Mi propuesta es simple: no hagan a nadie lo que no quieran que les hagan a ustedes, que hasta ahora, disponen de un medio de gran difusión con el que dar la réplica y difamar a quien informa verazmente pero desagrada a los grandes magnates o a sus abogados discrepando tanto de sus acciones, como de sus omisiones en ignorancia deliberada sobre la que creo que ya le he advertido a usted suficientemente, ¿verdad, abogada Lilia Portillo?
Espero y deseo que no le parezca mal que yo publique esta carta abierta en www.miguelgallardo.es/lilia-portillo-panamericana.pdf
Dr. (PhD) Miguel Gallardo PERITO Tel. (+34) 902998352 E-mail: apedanica.ong@gmail.com
Asociación APEDANICA con registro del Ministerio del Interior www.cita.es/apedanica.pdf
Nota: adjunto su escrito completo, aunque todo él ya ha sido contestado, punto por punto, insertando mis palabra en frases y párrafos entre los suyos como agradecería que hiciera si tiene a bien responderme usted a mí.
Señor Gallardo
Me he tomado un tiempo prudencial para leer sus publicaciones, y antes de responderle he cruzado información que me merece credibilidad.
En primer lugar, veo que la génesis de sus “diferencias” con Panamericana se inició por no haberse atendido su pedido de rectificación luego de un reportaje entorno al señor César Acuña y su abogado, donde usted considera que fue maltratado por la defensa del señor Acuña.
Entiendo que, sobre el tema, usted ha presentado quejas en diversas entidades, las cuales son las encargadas de determinar si su queja es o no estimable.
En consecuencia, es innegable su animadversión en contra de Panamericana, que usted no tiene ningún problema en hacerlo público ahí cuando señala que, desde su punto de vista, periodistas y directivos son “mermeleros”.
En ese escenario, de animadversión, usted hace una serie de denuncias, con el objetivo de desprestigiar a la citada empresa y a sus directivos:
Por otra parte, respecto de sus comentarios sobre el actual Gerente de la empresa, déjeme decirle que percibo ánimo xenófobo cuando se alude negativamente a su procedencia venezolana, lo que sin duda descalifica sus acusaciones y mas bien me hacen volver al principio, que las denuncias que viene haciendo son producto de su animadversión a la empresa, sus periodistas y directivos.
No llegué a recibir explicaciones sobre por qué usted me contactó, y es válido preguntarme ¿quién le dio mi número de celular?
Veo su importante curriculum vitae, con estudios notables en filosofía y criminología, entre otras ciencias, y me pregunto, ¿cómo puede tener certeza de lo que afirma?, imposible a la distancia; si es así, ¿quién le suministra información errada? ¿qué motivaciones puede tener quien busca desprestigiar a la empresa y a las personas que usted nombra? ¿sabía usted que hay personas que en el pasado fueron despedidas del canal por actos ilícitos y bochornosos que hoy buscan a través de algunas personas incondicionales, antes subordinadas de uno de ellos, desprestigiar a la empresa?
Nunca hubiera querido enterarme, pero entre ayer y hoy día he tomado conocimiento del accionar nauseabundo de una de las personas despedidas que hoy se sabe busca desprestigiar a la empresa y sus funcionarios. La fuente de mis afirmaciones proviene de trabajadores que saben y conocen de hechos lamentables cometidos por esta persona que hoy ya no forma parte de la empresa.
Así, objetivamente, puedo concluir que usted está siendo llevado por la senda equivocada, y que hay un aprovechamiento de la animadversión que usted abiertamente tiene contra la empresa.
Finalmente permítame señalarle que la principal fuente de mis informaciones proviene de la clase laboral de la empresa, la que sabe que siempre puede contar conmigo ante cualquier dificultad que pudiera tener, ese es un activo inapreciable para mí.
Respuesta en www.miguelgallardo.es/lilia-portillo-panamericana.pdf