Dr. (PhD) Ing. Miguel Gallardo perito judicial Tel.: 902998352
Sr. procurador Mario Castro Casas:
Ya voy entendiéndole. Usted se disculpa sin precisar por qué se debe disculpar, genéricamente, con el "comodín" de la disculpa, tan tardía como inútil, para quien ha perjudicado intencionadamente.
¿De qué se disculpa usted, exactamente?
Intente recordar y documente con máximo rigor lo que hizo maliciosamente en mi perjuicio.
Escríbalo de tal manera que pueda leerlo el juez que debe juzgar esto:
Por cierto, su nombre aparece 10 veces, muy a mi pesar, en
y estamos preparando otra demanda parecida para su amiga y cómplice Ana Caparroz Alonso, en la que tampoco cuento para nada con usted porque ha demostrado que su representado no le merece ni respeto ni consideración frente al más carroñero abogado. Los letrados que abusan de sus privilegios tienen en usted el cómplice ideal, y eso deben saberlo todos los que le paguen pero mucho más aún todos los que padezcan sus designaciones por el turno de oficio.
Lamentablemente, he tenido que aprender bien que quien debe defendernos de nuestro propio abogado es el procurador. Le va a costar demostrar que es usted capaz de defender a nadie de los perjuicios de su propio abogado. Sus mensajes me molestan, pero el perjuicio no se lo voy a perdonar sin un testimonio escrito inequívoco que poder aportar para mi defensa de los dos abogados de oficio para los que usted trabajó, porque para mi no lo hizo. Y ese es su error que espero y deseo que le hagan pagar al menos tanto como yo tengo que pagar los míos al no haberle puesto en su sitio desde el primer día que me mal representó usted.