Vicente Burgos González por el despacho de abogados San Lorenzo y el letrado Eloy Burgos González en calle Martínez Montañés 39 Sevilla 41002, en www.cita.es/vicente/burgos/gonzalez

www.miguelgallardo.es/vicente-burgos-gonzalez.pdf y por el fax 902998379, a 20.8.13


Respondo aquí a su escrito que he decidido publicar en goo.gl/jVG9d2 como haré con cualquier otra cosa que me envíe o que me afecte en lo sucesivo, le guste o no. Sepa que todos los datos suyos que pudieran ser considerados personales que publiqué (usted no dice ni dónde están ni cuáles son exactamente los que pide que borre) constan en su mendaz, repugnante y asquerosa denuncia falsa.


Tras meditarlo, y aunque estoy convencido de que todo denunciado tiene pleno derecho a publicar la denuncia, pasado ya tanto tiempo (más de 12 años), sus delirios querulantes ya no le importan a nadie, y no merece la pena airear la denuncia más maliciosa que he leído nunca (y le aseguro que he leído muchas). Sí que voy a mantener todos mis escritos con su nombre y apellidos que sirvieron para mi defensa. Únicamente he suprimido su DNI, domicilio y teléfono, pero mantengo su nombre. Lo que lamentaría es que hubiera algún homónimo de “Vicente Burgos González” con el que se le pudiera confundir. Espero haberle complacido en ese punto. No pida más, o la volveré a publicar.


Si pretende demandarme por su honor, lo que tengo que decirle ahora es que me quedé muy corto al calificar su denuncia y su felonía. Es más, sinceramente creo que necesita ayuda profesional mucho mejor que la que le pudo proporcionar la psicóloga que usted mencionó en su repugnante, zafia y mendazmente falsa denuncia (Liliana Bircz o Birtz, o como se llame su delirante supuesta testigo, también necesita mucha ayuda a la vista de que ignora el más elemental fundamento deontológico profesional). Hicieron de gran pareja en la insidia. Lo más preocupante es que, todavía, pueda usted hacer peritajes o tasaciones judiciales con el nivel de veracidad que demostró como denunciante calumniador. También tengo entendido, por lo que se publica en Internet, que es usted profesor asociado en una universidad pública. Lo lamento por sus alumnos, porque en mi opinión, usted ni sabe, ni entiende, ni distingue lo veraz de lo mendaz, ni lo justo de lo injusto, ni el bien del mal.


No espere que yo respete su supuesto honor más de lo que usted respetó el mío no solamente por su denuncia falsa sino por la malvada y repugnante difusión que le dio. Recordándola, no puedo dejar de buscar palabras más certeras para adjetivarle. Gustoso pagaría el precio de las que usted merece.


Un abogado de Huelva, al que yo envié su denuncia, me comentó que, con toda probabilidad, usted había tratado de justificar con su denuncia falsa ante un juzgado que había perdido información de otro juzgado que ignoro. Ojalá algún día se evidencie la auténtica motivación de su calumniosa denuncia falsa. También he visto en Internet que usted ostentó el cargo de vocal en un colegio oficial, lo que hace suponer que alguien le votó sin conocerle bien. Pero tampoco me extraña.


Sirva este escrito también para ponerme a la disposición de todo el que quiera ver cuanto consta en las diligencias 1255/2001 del Juzgado 3 de Huelva iniciadas por la repugnante denuncia que, por sí misma, define su malicioso modo de actuar. Lo que de verdad lamento es que los jueces, fiscales y los miembros de la Guardia Civil no sepan más de usted para comprender toda la felonía de su repugnante querulancia que consiguió amargarme durante unos meses, precisamente cuando más compromisos y responsabilidades profesionales tenía yo. Ahora ya tengo todo el tiempo que sea necesario y algunos recursos más para hacer frente a su calumniosa mendacidad digna de un serio estudio criminológico. Terminarlo con nuevos datos suyos merecerá la pena, ojalá que por el bien de cuantos haya perjudicado usted, así que le invito a que vuelva a denunciarme, o a demandarme, por el supuesto honor que usted mismo perdió calumniando, porque como siempre diré a los cuatro vientos, Vicente Burgos González es un calumniador mendaz que pretende dejar en indefensión a quien acusa con sus denuncias falsas. Sí, demándeme usted por así decirlo, escribirlo y mantenerlo publicado como hago y como mantendré en www.cita.es/vicente/burgos/gonzalez y también en www.miguelgallardo.es/vicente-burgos-gonzalez.pdf para su conocimiento, en Madrid a 20.8.13.